Las habitaciones de A Fiallega han sido cuidadas hasta el más mínimo detalle. Todas ellas disponen de dos ventanas, lo que repercute en beneficio de la luminosidad de las estancias.

Desde las ventanas, se puede ver tanto el mar como las montañas próximas. Además, los muebles tienen un marcado estilo rústico, y muchos de ellos han sido restaurados.

En todas las estancias abundan los detalles antiguos, que se unen a las comodidades más modernas para ofrecer a nuestros/as visitantes una mezcla singular y práctica entre comodidad y tranquilidad.

El complejo cuenta con ocho habitaciones, todas ellas dobles, entre las que se encuentran una catalogada como especial por sus características, y otra una adaptada para personas minusválidas. Incluyen televisión de pantalla plana, teléfono, hilo musical y baño completo, y disponen de calefacción central.